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Corral de Almaguer 700 aniversario. Los musulmanes Capítulo IV. La Atalaya de Almaguer en la línea defensiva desde Toledo a Uclés.


Corral de Almaguer 700 aniversario

Los musulmanes  Capítulo IV

Al-Andalus

La España musulmana, o como era conocida en aquellos tiempos: Al-Andalus, atravesó diferentes etapas a lo largo de sus casi 800 años de existencia. En un primer periodo (711-756) siguió dependiendo de Damasco como si de una provincia o emirato más, se tratase. Sin embargo, expulsados los Omeyas del gobierno de Damasco, uno de sus príncipes supervivientes Abderramán I, vino a refugiarse en Al-Andalus (España) haciéndose con el poder y declarando La Península Ibérica como emirato independiente (756-929).

En un paso definitivo hacia la total emancipación de arabia, uno de sus descendientes, Abderramán III, se proclamó a sí mismo como máxima autoridad religiosa y civil, es decir: Califa, dando comienzo con ello el llamado Califato de Córdoba (929-1031) época dorada y de máximo esplendor de toda la historia musulmana de España, donde filósofos, poetas, médicos, biólogos, músicos, matemáticos, astrónomos, arquitectos etc., consiguieron transformar la sociedad de su tiempo, convirtiendo a Córdoba en la ciudad más avanzada del mundo conocido.

Por esas mismas fechas, el pequeño asentamiento de Almaguer, formado fundamentalmente por población mozárabe, prosperaba al amparo de un pequeño castillo construido ante el avance de la reconquista y destinado a formar parte de la línea defensiva situada entre el Tajo y el Guadiana. Esta línea imaginaria extendía sus fortalezas desde Toledo hasta Uclés, pasando por Mora y Consuegra como principales baluartes, encontrándose complementada por una serie de castillos y atalayas de menor entidad, destinadas a controlar las amplias llanuras manchegas mediante el sistema de señales luminosas.

En los alrededores de Almaguer, algunas alquerías habían conseguido también prosperar y crecer en tamaño, formando pequeñas aldeas (Villalobillos, Bonache y Aloyón) aprovechando los cercanos cursos de agua de sus inmediaciones para desarrollar sus explotaciones agrícolas y ganaderas.

Con el final del califato, Al-Andalus se fragmentó en multitud de pequeños reinos independientes: los llamados Reinos de Taifas (1237-1492). Frecuentemente enfrentados entre sí, cuyas divisiones facilitarían sobremanera la denominada reconquista emprendida por los cristianos españoles del norte, y de la que trataremos en el siguiente capítulo.

ELABORACIÓN: Rufino Rojo García-Lajara

Nota: Tanto en Villalobillos como en lo que fue Almaguer y la sierra del Castillo, se tiene constancia de la aparición de “felús”, monedas fraccionarias acuñadas durante la época del emirato dependiente de Damasco, que vienen a confirmar la implantación musulmana en nuestras tierras desde el primer momento.

IMAGEN: VICTOR SANCHEZ INFANTES

ATALAYA ALMAGUER

ATALAYA ALMAGUER, EN LA LINEA DEFENSIVA ENTRE EL TAJO Y EL GUADIANA

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Corral de Almaguer 700 aniversario. Los musulmanes Capítulo III. El vocabulario y mejoras agrícolas.


Corral de Almaguer 700 aniversario

 

Los musulmanes  Capítulo III

 

Establecidos ya los musulmanes en toda la Península, comenzó con ello uno de los períodos más esplendorosos y fructíferos de nuestra historia. Una prolongada etapa de paz y cumplimiento de las leyes, que tendría su reflejo en la aparición de una época de enorme progreso en todos los campos del saber y una concepción del mundo mucho más avanzada, tolerante y refinada, en clara contraposición a las burdas formas y atraso generalizado de las culturas centroeuropeas.

Esa nueva visión del mundo, más alegre y tolerante, donde la trágica visión cristiana de la vida quedaba eclipsada por la sabiduría y el refinamiento musulmán, provocaría una conversión generalizada y continua hacia la religión musulmana, de manera que la mayoría de los españoles (con la excepción de un pequeño reducto asturiano y las comunidades cristiano-mozárabes toleradas por los árabes) pasaron con el tiempo a comunicarse en árabe, a escribir en árabe y a profesar la religión musulmana.

De esta época son también las mejoras en los cultivos, con la aparición de las alquerías y el aprovechamiento de las aguas mediante la creación de nuevos sistemas de regadío y extracción. El consiguiente gran auge de las huertas y el cultivo de árboles frutales, diversificarían la alimentación y aportarían nuevos productos a la pobre cocina visigoda, convirtiéndose con el tiempo en la esencia de la que muchos siglos después se convertirá en la famosa dieta mediterránea.

Rufino Rojo García-Lajara

 

Nota:  Como ejemplo de la tremenda huella musulmana en la que se fundamenta nuestra cultura, vamos a elegir un tema al azar, por ejemplo la comida. Podríamos comenzar así: Nos encontramos en una azotea del arrabal de Corral de Almaguer, acompañados por el alcalde y el alguacil, sentados en un cómodo diván, rodeado de almohadas y alfombras de algodón, junto a olorosas plantas de alhelí y toronjil, y amenizados por la música de una guitarra y un laúd. Degustamos unas berenjenas, alcachofas y espárragos a la plancha, que previamente hemos sacado del almacén o la alacena, para seguir con un plato de albóndigas o unos pescados en aceite o escabeche con salsa de azafrán y comino, acompañados de una jarra de buen vino. De repente aparece nuestro amigo el Zarco con su novia rubia, y nos propone unas buenas gachas manchegas elaboradas con las semillas de una planta de raíz árabe, la almorta. Por cierto que para obtener su característico sabor, es necesario añadirle una especia genuinamente musulmana: la alcaravea.

A pesar de la galbana que nos va entrando, para postre quizás elijamos fruta: una buena naranja, o una rodaja de sandía, o unos higos, o unos albaricoques, o tal vez nos apetezca algo más azucarado: un poco de arroz con leche, o quizás un pedazo de calandrajo, o un poco de arrope, o un trozo de turrón o mazapán a base de almendra, todo por supuesto acompañado de una buena taza de café. Solo nos queda exclamar ¡Olé!

 

(todas las palabras marcadas en negrita son de origen árabe. Zarco significa el de los ojos claros)

ALMORTAS

Los Musulmanes Capitulo II. MAGUED-AL-RUMÍ “EL RENEGADO” dío nombre a Almaguer.


Corral de Almaguer 700 aniversario

 

Los musulmanes  Capítulo II

MAGUED-AL-RUMÍ (EL RENEGADO)

 

Habíamos comentado en el primer capítulo la facilidad que encontraron los musulmanes para hacerse con el control de la Península, gracias a la ayuda de los propios españoles que los recibieron como salvadores, hartos del régimen decadente, corrupto, violento y esclavista de los visigodos.

 

Nada más entrar en el territorio Hispano y superar una pequeña batalla en las cercanías del río Guadalete, las fuerzas musulmanas se dividieron en dos: Tarik se dirigió sin encontrar resistencia hacia la capital visigoda, Toledo, mientras uno de sus capitanes, concretamente Magued-al-Rumí, conquistaba con apenas 700 hombres la principal población de la comarca, Córdoba.

 

Este Magued-al-Rumí que significa Magued el renegado (hijo de un caballero cristiano convertido al islamismo y educado como un príncipe junto a los hijos del propio Califa de Bagdad) partió después al encuentro de  Tarik, que se encontraba ya por aquel entonces en la zona de Alcalá de Henares y Guadalajara, atravesando para ello las vastas llanuras manchegas y deteniéndose (según recoge el padre Juan de Mariana en su Historia General de España publicada en 1601) en un lugar con abundancia de agua y vegetación, al que dejaría para siempre su nombre: AL-MAGUED.

 

 

Rufino Rojo García-Lajara

 

 

 

Nota: Este origen de nuestra población recogido por el gran humanista español Juan de Mariana hace cinco siglos, es rebatido por los teóricos de las palabras, para los cuales Almaguer sólo significa “Canal de riego”

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